0 Elementi

La Vacuidad

La Vacuidad

Casi siempre la vida nos parece totalmente sólida y permanente. Creemos que nuestro cuerpo, los pensamientos, la proyección que hacemos de nuestra vida y el mundo son estáticos. Según el budismo este hábito de malinterpretar lo que experimentamos es la raíz de todos los problemas. En particular, cuando pensamos: “yo soy real, sólido e inmutabley ponemos toda la energía en defender la felicidad de este “yo”, a cualquier coste, caiga quien caiga.

Buda se dio cuenta de que ésta es nuestra mayor ignorancia, y por eso en sus enseñanzas sobre vacuidad, dijo: “Un momento, el mundo no es tan concreto como creéis. ¿Por qué no analizáis detenidamente eso que llamáis realidad y veis si existe tal como pensáis?”.

Lo cierto es que nada existe como parece y, al comprender este hecho, crearemos una situación más feliz para nosotros y los demás. Esta sabiduría que comprende la vacuidad es extraordinaria; tiene el poder de liberarnos en cualquier momento.

 

La Vacuidad

 

La vacuidad en el Budismo es la verdad última. No es la nada nihilista, sino la carencia de cualquier existencia inherente. La mente se aferra y apega a esa falsa ilusión y proyecta de manera errónea una existencia ficticia inherente a todos los fenómenos y éstos aparecen ante nuestra mente como si existieran de forma independiente, cuando no es así.

 

El Camino hacia la Vacuidad

 

En el camino de la vacuidad hay dos etapas:

La primera consiste en identificar con claridad el modo en que los fenómenos se presentan ante nuestra mente como si existieran de forma propia y cómo creemos con firmeza que esta apariencia es cierta.

Este proceso es lo que se llama «identificación del objeto de negación» (per esempio, identificar la ira).

Para que nuestra comprensión de la vacuidad sea correcta es de suma importancia comenzar con una idea clara de lo que hemos de negar.
Meditar sobre esta realidad última es fundamental para despejar la mente de la ignorancia que no nos deja ver la vacuidad tal como es.

La segunda etapa consiste en refutar el objeto de negación, cioè, probarnos a nosotros mismos por medio de varios tipos de razonamientos que el objeto de negación en realidad no existe. così, llegaremos a realizar la ausencia o inexistencia del objeto de negación.

Si può essere interessati:

recensioni

L'indirizzo email non verrà pubblicato. i campi richiesti sono contrassegnati *

BB1